Se encuentran. Rafael Correa, George Bush y la Reina de Inglaterra en el Infierno. Bush le contaba a la Reina de inglaterra que había un teléfono rojo en el infierno y que iba a hablar con el diablo para pedirle autorización para usarlo. Rápidamente fue y le pidió al diablo permiso para hacer una llamada a los EE.UU. para saber como se quedaba el país después de su partida. El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos. Al colgar, el diablo le dijo que de la llamada eran 3 millones de dólares; Bush le hizo un cheque y la pagó. Al enterarse de esto, la Reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos y el diablo le pasó la cuenta de 10 millones de euros y también la pagó. Correa también sintió ganas de llamar a Ecuador para ver como había dejado el país y habló por 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 35 centavos de dólar. Correa se quedó atónito, pues había visto el costo de las llamadas de los demás y le preguntó porqué era tan barato llamar a Ecuador… Y el diablo le respondió: ‘Mira inepto… con las reformas que aprobaste, tus nuevas políticas, tu inexperiencia, el desempleo y el costo de la vida, dejaste al Ecuador convertido en un verdadero infierno… y, “de infierno a infierno”, la llamada es local’